La rosa mosqueta, arbusto de la familia de las rosáceas, da pequeñas flores blancas o rosas que forman un fruto (no comestible) de forma ovalada rico en vitamina C.
Originaria de Asia, la rosa mosqueta se encuentra en Europa pero sobre todo está muy implantada en América del Sur, fundamentalmente en Chile en donde se cultiva.
Rica en ácidos grasos poliinsaturados, esta planta se utiliza por las virtudes de su aceite.
El aceite de rosa mosqueta actúa directamente en la regeneración de las células y contribuye a la flexibilidad de la piel. Es eficaz para tratar los problemas dermatológicos y posee una virtud cicatrizante gracias a su contenido en vitamina A, denominada retinol.